La infanta CristinaMADRID. El apoyo gubernamental a la infanta Cristina de Borbón, hermana del rey Felipe VI de España y plagada de escándalos, ha disminuido. El nuevo líder del Parlamento dijo que la infanta debería sopesar retirarse voluntariamente de la línea de sucesión real después de ser acusada de dos delitos de fraude fiscal.

En una entrevista publicada este domingo por el diario El Mundo, Rafael Hernando dijo que “la Infanta Cristina ha de reflexionar sobre si debe renunciar a sus derechos” de sucesión.

Hace apenas una semana, el presidente del Gobierno Mariano Rajoy dijo estar “convencido de su inocencia”, pero el viernes, cuatro días después de su acusación, declaró que no se puede involucrar.

Un día antes, el hermano de Cristina, el rey Felipe dijo, sin nombrarla a ella, que las figuras públicas no deben “hacerse ricas” explotando sus posiciones.

En su primer discurso de Nochebuena como rey de los españoles, Felipe VI hizo un encendido alegato en el cual pidió erradicar la corrupción de raíz.

“Los ciudadanos necesitan estar seguros de que el dinero público se administra para los fines legalmente previstos, que no existen tratos de favor por una responsabilidad pública”, dijo Felipe VI en clara alusión a su hermana la infanta Cristina de Borbón pero sin mencionarla. “Debemos cortar de raíz y sin contemplaciones la corrupción”.

“La honestidad de los servidores públicos es un pilar básico de nuestra convivencia en una España que todos queremos sana y limpia”, agregó.

La sucesión de declaraciones indica una posición cada vez más precaria para la asediada infanta, cuyo marido Iñaki Urdangarin también está bajo investigación.

Cristina, su esposo y otras 15 personas estarían vinculados a una presunta trama de malversación de fondos públicos en las mediterráneas Islas Baleares.

El caso de la infanta ha dilapidado la imagen de la monarquía, pero otros muchos gobiernos locales y regionales y los principales partidos políticos del país están salpicados por causas de corrupción.

El caso está poniendo a prueba el joven reinado de Felipe VI, que mantiene una imagen muy buena y está revitalizando la institución según todas las encuestas. Medios locales especularon con la posibilidad de que el nuevo monarca fuerce a su hermana a renunciar a los derechos dinásticos que mantiene. Cristina, de 49 años, es la sexta en la línea de sucesión al trono pero lleva dos años apartada de la agenda oficial de la casa real.