El alcalde de Jerusalén Nir Barkat, al centro, con el rabino Shlomo Amar, segundo a la izquierda, deposita una corona de flores afuera de un mercado judío en París.PARÍS. Francia anunció este miércoles nuevas medidas para contrarrestar el terrorismo, incluyendo equipar a las fuerzas de seguridad con mejores armas y protección, reclutar a más agentes de inteligencia y mejorando una base de datos sobre cualquier sospechoso de tener lazos terroristas.

Las medidas anunciadas por el primer ministro Manuel Valls se conocen mientras se presentaron cargos contra cuatro sospechosos por proveer apoyo logístico a uno de los que cometieron actos terroristas en París a comienzos de enero, los primeros cargos en relación con los tres días de atentados que causaron 20 muertos, entre ellos tres atacantes.

Las nuevas medidas de seguridad incluyen mayor recolección de inteligencia sobre yidahistas y otros radicales, en parte facilitando la intervención de comunicaciones. Valls indicó que los proveedores de internet y redes sociales “tienen responsabilidad legal bajo la ley francesa” para cumplir con las nuevas medidas.

Además, el gobierno contratará a 2.600 nuevos agentes antiterrorismo, y 1.100 de ellos estarán dedicados específicamente a labores de inteligencia. El primer ministro señaló que se requiere vigilancia antiterrorismo para 3.000 personas vinculadas con Francia, algunas en el país y otras en el extranjero.

Las autoridades creen que más de 1.200 ciudadanos franceses y residentes están vinculados a la yihad extranjera. El miércoles el Ministerio de Defensa dijo que unos 10 de los que se han ido a Siria o Irak a pelear eran soldados franceses. El ministro Jean-Yves Le Drian insistió en que se trata de un fenómeno “extremadamente raro”.

Francia invertirá 425 millones de euros (490 millones de dólares) en la lucha contra el terrorismo en tres años en respuesta, detalló Valls.

Por otra parte, el fiscal de París, Francois Molins, esbozando una serie de llamadas telefónicas, llaves compartidas y amistades carcelarias, informó que los cuatro sospechosos a los que les levantaron cargos el miércoles permanecerán en prisión hasta que se realicen nuevas investigaciones.

El fiscal los identificó solo como Willy P., Christophe R., Tonino G. y Mickael A. Todos tienen unos 20 años y fueron detenidos en la región parisina.

Tres son sospechosos de comprar armas —que uno guardó en su casa— para Amedy Coulibaly, quien asesinó a cuatro rehenes en un supermercado judío antes de ser abatido por la policía, el 9 de enero. Tres tienen antecedentes penales y al menos uno de ellos conoció a Coulibaly en la cárcel, explicó Molins.

A su vez, Coulibaly conoció en prisión a Cherif Kuachi, uno de los dos hermanos que mataron a 12 personas en las oficinas del semanario satírico Charlie Hebdo en París el 7 de enero.

En los últimos años, Francia ha reforzado sus leyes antiterroristas en repetidas ocasiones. En noviembre aprobó una nueva iniciativa centrada en evitar que extremistas franceses se unan a combatientes en el extranjero.

Por otra parte, en Bélgica las autoridades arrestaron a un quinto sospechoso de estar vinculado a una célula terrorista que planeaba un atentado importante contra la policía.