Terrible tormenta de nieve afecta a Nueva York.NUEVA YORK. La ciudad de Nueva York se despertó este martes inusualmente vacía a causa de la tormenta de nieve que ha acechado en las últimas horas la costa noreste de Estados Unidos y que ha obligado a la mayoría de neoyorquinos a quedarse en sus casas.

Pese a que la tormenta no tuvo el impacto que se esperaba, en el centro de Manhattan, las calles estaban muy poco transitadas a media mañana, algunas llenas con nieve blanca y otras con los restos grises de las pisadas de las personas y el paso de los vehículos.

El temporal se desató con fuerza antes de la última medianoche, afectando a cerca de 30 millones de personas de la costa nordeste de Estados Unidos, desde el estado de Nueva Jersey hasta el de Maine, en la frontera con Canadá.

En los alrededores de la estación Grand Central, en Manhattan, que suelen ser muy bulliciosos, había poca gente caminando y lo hacía sin el ritmo frenético que suelen tener los neoyorquinos cuando se desplazan por la ciudad.

Lo mismo sucedía en el centro de Brooklyn, donde montañas de nieve se apilaban en los alrededores de las casas y en las calles, que obligaban a los pocos que se atrevieron a abandonar sus hogares a caminar con mucho cuidado.

La mayoría de comercios estaban cerrados, pero algunos permanecieron abiertos por decisión de los propietarios, como la pequeña pescadería en la que trabaja Marciano Ramírez, un mexicano que lleva cinco años residiendo en la ciudad.

“Está muy feo para venir a trabajar. Nosotros vinimos caminando después que no tenemos ningún transporte con el que venir. Nos agarra lejos para trabajar aquí, pero el patrón abre y nosotros tenemos que trabajar por necesidad”, explicó Ramírez a Efe.

Ramírez consideró también que no deberían haber abierto los negocios porque andar con tanta nieve puede ser peligroso ya que “se resbala uno en las calles. Hay que abrigarse bien para no sentir el frío, con dos o tres chamarras”, apuntó.

Su compañero Sebastián García, sin embargo, aseguró que pasear en estas circunstancias “se ve bonito” aunque ya está “acostumbrado” a algo que cada invierno sucede en Nueva York. “Nos ponemos las botas y bien abrigados con la chamarra y el gorro para no sentir el frío”, dijo.

Maurycy Zylber, un estudiante en prácticas, vecino de Brooklyn, tuvo que cambiar sus planes originales de disfrutar de un día tranquilo en su casa para ir a trabajar después que reanudaran el servicio de metro, tras cerrarlo por primera vez en la historia por una tormenta de nieve.

“En un principio nos dijeron que nos quedásemos en casa porque no había metro, pero ahora que vuelve a funcionar he de ir a trabajar”, explicó el joven, que dijo que se sentía “decepcionado” con la tormenta, que había de ser histórica por las medidas excepcionales de seguridad que indicaron las autoridades.

El tráfico regular comenzó prácticamente a la misma hora que se levantó la restricción de vehículos, que estuvo vigente por la noche, pese a ser anunciado por el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, minutos antes de la hora del final de las restricciones.

Aun así, como al metro de Nueva York, el principal motor de la ciudad, le costó agarrar ritmo y hasta el mediodía la ciudad operaba con una intensidad muy reducida, con la gente muy abrigada y caminando con cuidado para no patinar.

Los que más disfrutaron fueron los niños, que se divirtieron en las calles con guerras de nieve y juegos en los columpios después de que las autoridades de Nueva York cerrasen las escuelas en el día de hoy.

“No estoy contenta con esta decisión porque el año pasado la nieve era peor y no cerraron la escuela, los niños podrían haber ido al colegio hoy”, dijo Marquita Robinson, una madre que no pudo ir a trabajar porque tuvo que cuidar de sus hijos.

“No creo que haya sido la peor tormenta en Nueva York, ni siquiera pienso que sea una tormenta. Una tormenta es cuando no puedes salir de casa”, agregó.