Dilma RousseffBRASILIA. El Gobierno de Brasil reiteró este martes su “gran preocupación” por la situación en Venezuela tras la detención del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, y afirmó que “son motivo de creciente atención” las “medidas” que “afectan directamente a partidos políticos y representantes democráticamente electos”.

En una nota oficial divulgada por la cancillería, el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff también manifestó su preocupación por “iniciativas tendentes a abreviar el mandato” de Nicolás Maduro.

El comunicado considera “imperiosa la pronta retomada del diálogo político auspiciado por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur)” por medio de los cancilleres de Brasil, Colombia y Ecuador, el cual, recuerda la nota, contó con un “apoyo decisivo de la Santa Sede”.

La Unasur, con intervención también del Vaticano, propició el diálogo político que llegó a haber el año pasado entre el Gobierno venezolano y la oposición, que sirvió para contener una violenta ola de protestas que dejó 43 muertos y cientos de heridos y detenidos.

Sin embargo, un mes después de los primeros encuentros, los partidos opositores agrupados en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) anunciaron la suspensión del diálogo por falta de “gestos” del Gobierno ante una lista de solicitudes que habían formulado.

En el comunicado, Brasil “reitera su disposición de contribuir en forma activa con el Gobierno venezolano y con todos los sectores implicados en la retomada de ese diálogo”, ya propuesta por la Unasur, que anunció para los “próximos días” una visita de los cancilleres de Brasil, Colombia y Ecuador a Caracas.

El comunicado también “insta a los actores políticos venezolanos, así como a las fuerzas sociales que los apoyan, a abstenerse de todo acto que pueda crear dificultades a ese anhelado diálogo”.

También subraya que “la finalidad última es ayudar a Venezuela, en el marco de su Constitución, a desarrollar las condiciones para que el país pueda retomar el desarrollo económico y social, en un clima de paz y concordia”.

La semana pasada, tras la detención del alcalde Ledezma, acusado de participar en una supuesta conspiración para derrocar a Maduro, el Gobierno de Rousseff también había manifestado su “preocupación” mediante una nota oficial.

Ese comunicado también instó a los venezolanos “a trabajar por la paz” y por la preservación de la democracia y subrayó el compromiso de Brasil “de contribuir, siempre que sea solicitado, en la reanudación del diálogo político y constructivo en Venezuela”.