Valentina Maureira, de 14 años, niña que pidió en Chile dejarse morir.SANTIAGO, Chile. El vocero del gobierno dijo este jueves que la legislación local no permite acceder a la petición de una adolescente de 14 años que le solicitó a la presidenta Michelle Bachelet dejarse morir.

“Se trata de un tema del cual no es posible no sobrecogerse, estamos hablando de una menor de edad y sobrecoge, genera sin duda solidaridad. Ahora, la normativa vigente en Chile no permite que el gobierno acceda a una solicitud de esa naturaleza”, dijo el vocero Alvaro Elizalde.

El ministro fue consultado por el vídeo que Valentina Maureira, de 14 años, publicó en YouTube en la que pide una reunión con la mandataria para que permita “dormirla para siempre”.

La adolescente padece fibrosis quística, la misma patología que causó la muerte de su hermano mayor cuando tenía seis años.

“Solicitó hablar urgente con la Presidenta porque estoy cansada de vivir con esta enfermedad y ella puede autorizarme una inyección para quedarme dormida para siempre”, dice parte del vídeo que subió a You Tube sin avisar previamente a sus padres.

La fibrosis quística es una enfermedad genética incurable que afecta muchos órganos, especialmente los pulmones, y genera periódicas infecciones que deterioran los tejidos.

Maureira está en una lista de trasplantes, pero no es prioridad, y desde enero está internada en la unidad pediátrica del hospital de la Universidad Católica.

El jefe subrogante de la Unidad de Cuidados Intensivos, doctor Andrés Castillo, dijo que la joven está estable, sin signos de descompensación, por lo que en la víspera fue trasladada a una unidad de menor complejidad.

“Uno de los problemas asociados de Valentina es una desnutrición calórico-proteica significativa, por lo que en estos momentos estamos haciendo, además de dar el apoyo a la familia y a ella, es tratar de compensar al máximo posible su estado nutricional”, dijo Castillo.

El subsecretario de Salud, Jaime Burrows, dijo que no es posible aplicarle a la joven una inyección letal, pero ella podría rechazar el tratamiento para su enfermedad. “Lo que la ley permite es que a requerimiento del paciente o de los tutores, se deje de tomar los medicamentos para prolongar la vida. Eso pasa con tratamientos intensivos”, agregó, recordando que una solicitud como esa debe pasar por un comité médico de ética.