Hillary ClintonNUEVA YORK. La aspirante a la candidatura demócrata a la presidencia de Estados Unidos Hillary Clinton habló este miércoles en esta ciudad sobre las protestas de Baltimore y apoyó el uso de cámaras integradas en la Policía “para grabar las interacciones entre agentes en servicio y sospechosos”.

“Eso mejoraría la transparencia y la responsabilidad, ayudaría a proteger a la buena gente a ambos lados de la lente. Por cada tragedia grabada, seguro que ha habido muchas otras que fueron invisibles”, aseguró Clinton en una conferencia en el XVIII Foro Anual de Liderazgo y Política Pública David N. Dinkings.

“No todos los problemas pueden ser resueltos con una cámara, pero es un paso que podemos dar con sentido común”, añadió sobre una medida que también ha sido apoyada, aunque con prudencia, por el presidente Barack Obama.

Según la política demócrata, ha llegado el momento de ser “honestos sobre raza y justicia en Estados Unidos” y se necesitan “estrategias inteligentes para luchar contra el crimen que ayuden a restaurar la confianza entre las fuerzas del orden y nuestras comunidades”.

“Desde Ferguson a Staten Island o a Baltimore, los patrones han sido inequívocos e innegables”, aseguró, en referencia a la reciente ola de abusos policiales contra ciudadanos de raza negra que se saldan con impunidad para los agentes implicados.

Entre esas estrategias, destacó, además de las llamadas “body cameras” (cámaras integradas en el equipamiento del agente) para todos los Departamentos de Policía del país, la revisión del sistema carcelario.

“Es el momento de cambiar nuestra perspectiva. Es el momento de acabar con la encarcelación masiva”, aseveró.

“Es un dato duro que Estados Unidos tenga el 5 % de la población mundial y casi el 25 % de la población encarcelada mundial. Los números son mucho más altos ahora que hace 30 o 40 años, a pesar de que estamos en mínimos históricos de criminalidad”, explicó.

“Tener a la gente detrás de las rejas no reduce el crimen, sino que hace más por separar las familias y las comunidades”, añadió.

Clintón desglosó cómo el coste de las cárceles asciende a 80.000 millones de dólares al año, lo que supone que un reo cuesta al estado una media de entre 30.000 y 60.000 dólares al año según los estados.

“Eso es el salario de un maestro o un agente de policía”, comparó.

Y, dado que la conferencia se daba en la Universidad de Columbia, quiso acercar el discurso a la audiencia diciendo que “un año en una cárcel de Nueva Jersey cuesta 44.000 dólares, más que la matrícula anual en Princeton”.

Finalmente, y una vez recalcada la gravedad de la situación, Clinton mostró su optimismo para empezar a solucionarla en conjunción con el Partido Republicano.

“Es raro ver a los demócratas y republicanos ponerse de acuerdo en algo hoy en día. Pero estamos empezando a estar de acuerdo en esto: necesitamos recuperar el equilibrio en nuestro sistema judicial criminal”.