Robert Menendez, senador demócrata de los Estados Unidos.WASHINGTON. Un juez federal aplazó, al menos, hasta 2016 el juicio por corrupción al influyente senador hispano de EEUU Robert Menéndez, acusado de utilizar su posición para enriquecerse y recibir durante años sobornos de su amigo, Salomon Melgen, un oftalmólogo de Florida también imputado.

El juicio contra el senador fue fijado para julio de este año, luego fue retrasado para octubre y hoy volvió a posponerse, como mínimo, hasta 2016 en respuesta a la petición de la defensa del senador, que pidió más tiempo para estudiar la abundante documentación del caso, informaron fuentes jurídicas.

“Los abogados no tenemos tiempo de preparar el caso, que incluye 68 páginas, 22 cargos, medio millón de escritos de acusación, 3.000 páginas del testimonio del jurado y cerca de 2.000 páginas de entrevistas a testigos realizadas durante tres años de investigación del Departamento de Justicia”, argumenta la defensa en su escrito.

Menéndez, de origen cubano, fue acusado el pasado 1 de abril de ayudar a su amigo Melgen en una disputa con funcionarios de salud sobre unos pagos relacionados con los servicios sanitarios, así como de instar a las autoridades de República Dominicana a aceptar un contrato con una empresa de seguridad portuaria propiedad del médico.

Cuando se destapó la noticia de la investigación, el senador afirmó que siempre se ha comportado “de acuerdo con la ley” y aseguró que él y el multimillonario dominicano son “verdaderos amigos” desde hace más de dos décadas.

Tanto Menéndez como Melgen fueron acusados, en juicios distintos, de conspiración, soborno y fraude.

El juicio contra Melgen, un millonario oftalmólogo propietario de la compañía Vitreo-Retinal Consultants (VRC) de Palm Beach, está fijado para febrero de 2016 y, hasta entonces, el acusado deberá de permanecer en prisión sin derecho a fianza, según dictaminó en junio el juez de Miami encargado del caso.

Menéndez es el principal demócrata en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, y un actor clave en la política estadounidense respecto a Irán y Cuba, así como uno de los rostros más reconocidos en la Cámara Alta por su labor para lograr una reforma migratoria integral en el país.

Con 61 años de edad, nativo de Nueva York y de origen cubano, fue elegido por primera vez en el Congreso en 1992, es senador desde 2006 por Nueva Jersey y se convirtió en uno de los líderes hispanos más influyentes en el Capitolio.