Educación asumirá construcción nuevos edificios Reformatorio de Jóvenes.SAN CRISTÓBAL, República Dominicana. El Ministerio de Educación asumirá la construcción de las nuevas instalaciones del Instituto Reformatorio de Jóvenes, ubicado San Cristóbal, donde estudian carreras técnicas unos 900 alumnos internos y semi-internos. En los trabajos serán invertidos 239 millones 348 mil 508 pesos con 75 centavos.

En una ceremonia celebrada en las antiguas instalaciones que datan de 1956, en San Cristóbal, el Ministro de Educación, Carlos Amarante Baret, y el Procurador General de la República, doctor Francisco Domínguez Brito, dieron el primer palazo para iniciar la demolición de los agrietados e inseguros pabellones.

La obra constará de cuatro fases, la última integrada por un cuarto edificio que albergará los talleres de tapicería, plomería, ebanistería, sastrería, barbería, dos aulas docentes y sala de informática.

La edificación central de las nuevas instalaciones tendrán cuatro fases: una de 25 aulas para más de 800 estudiantes, áreas administrativas y 80 dormitorios con camas dobles que acogerán a 160 jóvenes y ocho talleres.

Tan pronto las maquinarias derriben las viejas instalaciones, iniciará la construcción de las modernas edificaciones que albergarán aulas de clases, áreas administrativas y de talleres, donde se formarán millares de jóvenes en distintas carreras.

La construcción de la nueva edificación se realizará con fondos del presupuesto del Ministerio de Educación, cuyo titular, al pronunciar palabras de motivación a los jóvenes internos y estudiantes de varias escuelas de San Cristóbal asistentes a la actividad, calificó de “extraordinario, increíble y fuera de serie” el proyecto de reconstrucción del Instituto Preparatorio de Menores.

Sostuvo que la idea es que los jóvenes internos puedan dar el salto hacia la integración social de nuevo, junto a sus familias, sus barrios y la sociedad, pero ahora con mejor preparación para hacerle frente a la vida y no fracasar.

“Hay mucha gente con talento, con talento para el deporte, para la música, los estudios, el comercio, desarrollar liderazgo, y muchos de ustedes tienen ese talento; lo que sucede es que hay que buscar la manera de que se canalice bien y cuando eso no se canaliza, entonces el talento se dedica a otra cosa y se desperdicia”, indicó el Ministro.

No obstante, Amarante Baret dijo esperar que con el reencuentro de los jóvenes con el Reformatorio y al paso de unos años, la aspiración es que algunos de los hoy internos se les acerquen a él y al Procurador y recuerden este momento y digan “señor, yo estaba allá cuando se hizo el nuevo Refor, y mire ahora a lo que estoy dedicado, soy un producto de eso. Esa es la satisfacción que vamos a tener”.

“No hay una vía para salir de la pobreza más expedita, más segura, que estudiar; no hay otra, por lo tanto, el camino es estudiar y trabajar”, enfatizó a los jóvenes Amarante Baret.

De su lado, el Procurador General, Francisco Domínguez Brito, destacó la voluntad del presidente Danilo Medina de que la educación sea una prioridad y que los adolescentes y niños sean los más importantes de la sociedad dominicana, lo que justifica que la mayoría de los recursos del Estado vayan hacia esta población.

“Porque el presidente Medina entiende que nuestros niños, nuestros jóvenes, nuestros adolescentes tienen que ser la prioridad y yo creo eso es algo importante de cara al futuro que nos espera como nación”, expuso.

El magistrado agradeció al Ministerio de Educación y al licenciado Amarante Baret por el apoyo brindado a este proyecto y a otras instalaciones que tienen que ver con la Procuraduría General de la República en el área de educación y de formación.

Domínguez Brito resaltó el extraordinario esfuerzo del MINERD para que la educación sea la base y sostén del futuro del país y que pueda hacerse una realidad.

La obra

El ingeniero Rodolfo Guzmán, Coordinador de la Unidad de Fiscalización del Programa Nacional de Edificaciones Escolares, explicó que la edificación central de las nuevas instalaciones tendrán cuatro fases: una de 25 aulas para más de 800 estudiantes, áreas administrativas, 80 dormitorios con camas dobles que acogerán a 160 jóvenes y ocho talleres.

Precisó que la inversión de las cuatro fases tiene un presupuesto inicial superior a los 239 millones de pesos, al tiempo que calificó la obra como de suma importancia para el MINERD y una de las de mayor inversión focalizada en una sola instalación.

El edificio central contará también con auditorio, comedor, cocina general,  laboratorios, sala de profesores, aula audiovisual y lavandería, biblioteca, capilla, salas de estudios y de visita, gimnasio, dormitorio para visitas y religiosos, oficinas sacerdotales, parqueos y áreas para sicólogos.

Un cuarto edificio albergará los talleres de tapicería, plomería, ebanistería, sastrería, barbería, dos aulas docentes y sala de informática

Durante el acto que dejó iniciado los trabajos de construcción de la obra y la demolición de las viejas instalaciones también hablaron el padre Francisco Solís Corrales, director del Refor, y el estudiante Félix Manuel Zorilla Mercedes, quien ofreció las palabras de agradecimiento

Historia                

Las instalaciones del Instituto Preparatorio de Menores fueron construidas en 1955 bajo la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. Luego fueron asignadas para su dirección y administración, el primero de enero de 1956, a los Padres Religiosos Terciarios Capuchinos (amigonianos) para la reeducación de menores en conflictos con la ley (internos) a través de contratos con el Estado Dominicano.

El Refor acoge 100 estudiantes internos, 600 alumnos con problemas de conductas procedentes de otros centros educativos de la provincia (externos) y otros 200 jóvenes que participan en los talleres de capacitación que imparte Instituto Técnico Profesional (Infotep).

El centro que opera bajo la modalidad de Jornada Escolar Extendida, concentra un programa de educación integral que contiene formación académica, técnico vocacional y religiosa; con un seguimiento estricto del menor desde que ingresa hasta seis meses después que abandona el recinto.