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LAS VEGAS — Floyd Mayweather Jr noqueó ayer en el décimo asalto al campeón de las artes marciales mixtas Conor McGregor, para que uno de los espectáculos boxísticos más esperados del año terminara con un baño de realidad.

Con todo, la inusitada pelea entre un boxeador legendario que salió del retiro y un astro de la UFC resultó más larga, entretenida y competitiva de lo que muchos esperaban. Pero Mayweather, quien marchaba invicto y se coronó en cinco divisiones distintas, fue hallando la manera de avasallar a un rival que estaba debutando en el boxeo profesional.

Mayweather entendió lo que debía hacer en su 50ma pelea. Permitió que McGregor se llevara los primeros asaltos para que fuera agotándose. Y pese a la veteranía que le ha restado algo de velocidad, hizo gala de las habilidades defensivas que le dieron tantos éxitos,

Paulatinamente, el púgil de 40 años fue animándose a atacar. En el décimo asalto, le propinó una paliza a McGregor, con numerosos puñetazos que lo hicieron tambalearse de un costado a otro del ring.

El bravo irlandés no se desplomó, pero tampoco tenía ya capacidad de respuesta. Quedó indefenso y exhausto junto a las sogas, donde el réferi Robert Byrd puso fin al suplicio.

McGregor (0-1) contó con un apoyo mayoritario del público reunido en la T-Mobile Arena. Recibió ovaciones cada vez que conectó golpes, incluso algunos antirreglamentarios, por debajo de la cintura o a la nuca de Mayweather.

Quizás McGregor estaba ansioso por tener más variantes de ataque, como sucede en las artes marciales mixtas.

Sólo una patada le habría valido para vencer a Mayweather, quien consiguió su primer nocaut en casi una década y aseguró que ha librado su última contienda

“Pienso que les dimos a los fanáticos lo que realmente querían ver”, comentó Mayweather. “Estaba en deuda con ellos tras la pelea contra (Manny) Pacquiao”.

El estadounidense ganó también aquel combate, por decisión. Pero abundaron las críticas de quienes consideraron que el espectáculo fue más bien aburrido y que el filipino Pacquiao debió cancelarlo, al saber que sufría una lesión en un hombro.