CUCUTA, Bogotá. El equipo de campaña del candidato presidencial colombiano Gustavo Petro denunció hoy que el vehículo en el que viajaba fue blanco de cuatro disparos en la ciudad de Cúcuta, lo que fue desmentido luego por el propio político de izquierdas.

 

La denuncia inicial, hecha en las redes sociales, causó revuelo dada la polarización que marca la campaña para las elecciones legislativas del próximo 11 de marzo, y las presidenciales del 27 de mayo.

 

“No hay disparos sobre el carro en el que voy. Organizaron un sabotaje violento contra la manifestación con un centro de mando”, escribió en Twitter el propio Petro, quien culpó de los incidentes al exalcalde de Cúcuta Ramiro Suárez, quien está preso por vínculos con paramilitares.

 

El concejal de Bogotá Hollman Morris, muy cercano a Petro, publicó en Twitter que el vehículo en el que viajaba el candidato en Cúcuta había recibido “cuatro disparos”, pero luego retiró esa información.

 

“Situación confusa y tensa con Petro en Cúcuta. Confirmamos, no hay disparos (…) sonidos y daños a camioneta hicieron pensar que fue así”, agregó.

 

Más temprano la Alcaldía de Cúcuta intentó impedir el mitin de Petro alegando que un decreto emitido el pasado 19 de febrero prohíbe que se realicen eventos masivos en las inmediaciones del Palacio Municipal de esa ciudad hasta el 12 de marzo.

 

Petro denunció que esa prohibición atentaba contra el “derecho de reunión” y llamó a sus seguidores a concentrarse igualmente en el lugar previsto.

 

Su campaña protagonizó una polémica similar el pasado 22 de febrero en Medellín, cuando la Alcaldía intentó frenar que se celebrara otro acto de campaña por “no cumplir con los requisitos” legales, pero el candidato, que lidera las últimas encuestas de intención de voto, finalmente presidió un manifestación.