SANTO DOMINGO, República Dominicana. Tres de los exempleados de la Dirección General de Aduanas (DGA) que fueron sometidos a la justicia acusados de formar parte de una red internacional de contrabando de vehículos, aseguran que hicieron su trabajo y que están siendo usados como chivo expiatorio para tapar “no se sabe a quién”.

 

“Estamos sorprendidos ante la acusación que presenta el Ministerio Público. Aduanas le solicita una investigación y ellos tapando a no sé quién buscan a este hombre serio, intachable y lo implican en este caso”, dijo Ramón Suárez, abogado de Ramón Antonio Ortega, quien se desempeñaba como encargado de Celadores de la DGA en el Puerto Santo Domingo.

 

Durante la audiencia de medida de coerción en la Oficina de Atención Permanente de Santo Domingo Oeste, el imputado Ramón Antonio Ortega, explicó cuál era su función y defendió su inocencia al decir que no ordenó desviar ningún vehículo.

 

“Yo no mandé a desviar nada, no estoy para eso, el celador es que firma el formulario, solo chequeo que tenga su sello de entregado”, expresó.

 

De su lado, el acusado Máximo Aníbal Medina, quien era el asistente de Ramón Antonio Ortega, explicó que su trabajo era entregar el expediente al celador, firmarle la carta de ruta y luego ese celador tiene que darme el visto bueno de que entregó la mercancía a su destino. “No soy quién para darle seguimiento a esas mercancías porque para eso hay un departamento”. Dijo que no puede ahora “explotar una bomba a quien no tiene la culpa”.

 

Mientras que el implicado Francisco José Ureña Rosario, admitió que “nosotros les entregamos los vehículos a Dany (Dany Lestian Díaz de los Santos) y a Juan García”, ambos agentes aduaneros prófugos, y a quienes las autoridades señalan como los cabecillas de la red de contrabando de autos con alcance internacional.

 

Ureña Rosario también expresó que Díaz de los Santos y Juan García les firmaban las cartas de rutas y luego él y Joel Cuello Reyes retornaban a Aduanas con la carta y la entregaban a la oficina.

 

Durante la audiencia, el abogado de Máximo Aníbal, también cuestionó la investigación hecha por el Ministerio Público para acusar a su defendido y a los demás implicados. Expresó que “parece que están escondiendo a alguien” y cuestionó el hecho de que los supuestos cabecillas de la red (Dany Lestian Díaz de los Santos y Juan García) no están apresados y sometidos a la justicia.

 

El contrabando

Los mismos eran enviados mediante carta de ruta desde el Puerto de Santo Domingo al Puerto de Haina Oriental para ser reembarcados a su país de origen, sin embargo valiéndose de la supuesta mafia, en el trayecto los vehículos eran desviados y entregados a los dos agentes aduanales, quienes les pagaban entre RD$25,000 y RD$45,000 a los celadores que lograban sacarlos de la aduana. De acuerdo con los documentos judiciales, los agentes aduanales Dany Lestian de los Santos y Juan García contrabandeaban vehículos que no estaban permitidos para su circulación en el país porque habían sufrido choques o daños por inundación u otras causas.

 

Los mismos eran enviados mediante carta de ruta desde el Puerto de Santo Domingo al Puerto de Haina Oriental para ser reembarcados a su país de origen, sin embargo, valiéndose de la supuesta mafia, en el trayecto los vehículos eran desviados y entregados a los dos agentes aduanales, quienes les pagaban entre RD$25,000 y RD$45,000 a los celadores que lograban sacarlos de la aduana.

 

Los vehículos eran entregados en diferentes partes de Santo Domingo Oeste y de ahí los agentes aduanales se encargaban de casarles los papeles originales y venderlos a precios de vehículos nuevos, según establecen los fiscales.