SANTO DOMINGO, República Dominicana. Durante el 2017 ingresaron al país 99,316 unidades de las cuales 74,974 fueron usadas y 24,346 nuevas. De este total, el 97% corresponde a vehículos ligeros de menos de 5 toneladas de peso vehicular bruto y solamente un 3% corresponde a vehículos pesados, según el presidente de la Asociación de Concesionarios de Fabricantes de Vehículos (ACOFAVE), Enrique Fernández.

 

Ante el panorama antes señalado, Enrique Fernández explicó que para reducir la contaminación ambiental en el país y mejorar el tránsito se hace imprescindible aplicar al pie de la letra las disposiciones legales que limitan a cinco años de fabricación la entrada de automóviles y desmontar o reducir significativamente la carga impositiva a los vehículos de pasajeros de más de 16 personas.

 

Fernández señaló que, la proporción de los automóviles usados en relación a los nuevos creció a un 3.08 % lo que significa que por primera vez desde que se llevan estadísticas, por cada nuevo ingresaron al país tres vehículos usados, lo cual constituye una tendencia muy negativa para el cálculo de la edad del parque vehicular y el cumplimiento de los compromisos internacionales de la República Dominicana para la iniciativa contra el cambio climático.

 

También resulta en un aumento de los niveles de contaminación ambiental, ya que los vehículos mientras más viejos más contaminan tanto por cambios y mejoras en la tecnología, como por el deterioro y desgaste de los motores y sistemas de protección ambiental.

 

El presidente ejecutivo de ACOFAVE manifestó que Las unidades ligeras nuevas se declaran a un promedio de FOB US$20,856 y contribuyen como promedio RD$255,974, mientras que las usadas se declaran a un promedio de FOB US$6,503 y aportan al fisco en aduanas RD$80,322 por unidad lo que arroja más del triple de aportes por unidad.

 

En el caso de los vehículos pesados, expresó que los nuevos aportan más de cuatro veces y media lo que aportan los usados y el valor declarado de los nuevos es más de cinco veces el de los usados.

 

“Para revertir esta tendencia, ACOFAVE recomienda revisar los sistemas de valoración de las unidades usadas para que reflejen un porcentaje de depreciación inferior al que se acepta en la actualidad, así como exigir el registro en los muelles y en la documentación de embarque el millaje o kilometraje de las unidades ya que el mismo incide en la valoración de las unidades y ayuda a los consumidores en su evaluación de compra”, expuso.

 

Fernández dijo que también se recomienda aplicar al pie de la letra las disposiciones legales ya existentes que limitan a 5 años de edad para los vehículos ligeros y 15 para los pesados.

 

Sugirió perfeccionar el sistema de declaración aduanal para que los vehículos, tal como se hace en otros países, aparezcan en un listado por marca, modelo y versión y se efectúe la declaración dentro de dicho listado y no de manera individual caso por caso por el declarante y/o el aforador.

 

Manifestó que en los casos de unidades exóticas o que se introducen al país por primera vez, se debe requerir un proceso de registro en las oficinas centrales de la DGA.

 

“Lo más urgente en cuanto a políticas públicas a ser modificadas para ordenar el tránsito vehicular, es la necesidad de desmontar o reducir significativamente la carga impositiva a los vehículos de pasajeros de más de 16 personas. Esto así porque actualmente dichos vehículos están gravados por un 20% de arancel, 17% de primera placa y hasta un 3% del impuesto al CO2 que se paga con la primera placa”, expresó.

 

El presidente ejecutivo de ACOFAVE dijo que lo mismo sucede con los camiones y equipos pesados que son bienes de capital y no deberían ser gravados con el 8% de arancel, mas el mismo 17% y 3% de la primera placa que los ligeros, sino que, tal como sucede con el arancel que mantiene una diferenciación entre el 20% y el 8%, los impuestos a la primera placa y CO2 deben de reducirse urgente para los de transporte de más de 16 pasajeros y de carga pesada.

 

Fernández argumentó que así podrá incentivarse que a un operador de vehículos de transporte público le sea más rentable adquirir una unidad de transporte colectivo, en vez de un vehículo coreano que operó como taxi con más de 500,000 kilómetros recorridos.

 

Añadió que esto reduciría significativamente la cantidad de unidades ocupando espacio en las calles y avenidas y ayudaría a sistematizar el problema del transporte en el país.

 

Indica que el origen de los vehículos importados durante el año 2017 por el país adonde está ubicada la casa matriz de las respectivas marcas, subrayando que los dos países que más exportaciones generan hacia la República Dominicana son Japón y Corea del Sur con porcentajes de 41.47% y 36.85%, seguidos por Estados Unidos en un tercer lugar con 16.81%.

 

Hizo notar que, en cuanto al flujo de carga internacional, organizando los datos por puerto de embarque, Estados Unidos ocupa el primer lugar con un 43.68% y Corea del Sur el segundo lugar con 24.75%.

 

Señaló, finalmente, que durante el año 2017 de las unidades importadas usadas, 1,172 corresponden a vehículos de marcas Premium, 7 de marcas exóticas y el resto, de marcas regulares. Los automóviles representan el 62.39% de las unidades importadas usadas y los todoterrenos o yipetas un 26.99%.

 

El presidente de ACOFAVE subrayó que la argumentación de permitir las importaciones de unidades usadas más contaminantes y que requieren mayor nivel de mantenimiento, debería de mover a las autoridades a disminuir los niveles arancelarios y de primera placa a unidades nuevas de tipo económicas ya que con dicha rebaja, se sustituirían las importaciones de usados por vehículos más seguros, económicos y menos contaminantes y generarían ingresos similares al fisco que lo que generan las unidades usadas que se importan en la actualidad.

 

El Presidente Ejecutivo de ACOFAVE agradeció la receptividad y los esfuerzos de la administración de la Dirección General de Aduanas y a los legisladores que aprobaron la nueva ley 63-17 de Movilidad, Tránsito, Transporte Terrestre y Seguridad por su disposición de implementar medidas que procuran rejuvenecer el parque vehicular, reducir la contaminación, los accidentes de tránsito, e incrementar una competencia leal entre todos los importadores, pero señaló que es evidente que dichas disposiciones resultan aún insuficientes o están pendientes de implementarse plenamente, para contrarrestar la tendencia que inequívocamente reflejan los resultados de las operaciones de importación.

 

Subrayó que el aspecto de la valoración de vehículos usados es extremadamente difícil porque es factible que vehículos que originalmente tenían un mismo valor nuevo, al cabo de un tiempo de usado su valor fluctúe significativamente, razón por la cual en la mayoría de los países o se prohíbe la importación de usados, como se hizo en República Dominicana con los electrodomésticos, o se controla el kilometraje de los usados para fines de valoración. También resaltó que se trata de una tarea laboriosa y permanente pues requiere de una minuciosidad en el análisis y seguimiento de los valores declarados y conocimiento profundo de los diferentes modelos y versiones de vehículos existentes.