Con el paso del tiempo artistas han presentado obras de arte que más que una creación parecen la presentación de un objeto ordinario, una fruta o un montaje, que por ser expuestas por reputados tienen gran impacto entre quienes les gusta y los que no.
En el año 1917, el artista francés Marcel Duchamp presentó en una exposición la obra “La fuente” (Duchamp), que consistía en la exhibición de un urinario de porcelana.

Guineo en la pared

La semana pasada una supuesta obra consistente en un guineo pegado a una pared con cinta adhesiva, del italiano Maurizio Cattelan, titulada “Comediante” fue presentada en la feria Art Basel en Miami Beach.
El guineo pegado a la pared llamó la atención de los asistentes a la feria, muchos se tomaban fotos con éste, incluso ya estaba vendido en 120 mil dólares, pero sin más allá o más acá, un artista identificado como David Datuna, el sábado 7 de diciembre decidió comérselo.
Por efecto de las redes sociales, las agencias noticiosas y otros medios de comunicación, el hecho se convirtió en una de las informaciones más comentadas.
Sobre la acción un representante de la feria informó que la persona que decidió ingerir la fruta no la pagaría. ¿Buscaban publicidad gratuita o sonar por los diferentes medios informativos y las redes sociales?, ¿quién sabe? El asunto es que sobre ese hecho los organizadores de la feria se expresaron así. “Él solo se comió la banana. La pieza de arte no se trata de un alimento en específico, la pieza de arte se trata de la idea del concepto”, dijo Lucien Terras, vocero de la galería.

Pues ahí está, el valor está en la idea, el concepto, ah y, sobre todo, en quién es el autor de la obra que muchos no la consideran como arte, porque no se ha hecho ningún esfuerzo para su creación, solo es una idea y lo del contenido que transmite vaya usted a saber.

Urinario

La obra “La fuente” fue presentada por Marcel Duchamp en una exposición que organizaba la Sociedad de Artistas Independientes de Nueva York.

Duchamp, quien además de artista era ajedrecista, habría recibido como regalo el urinario de porcelana a modo de escultura para ser expuesto, de la artista multidisciplinaria y entregada agitadora Elsa von Freytag (Polonia, 1874-París, 1927).
Las piezas como el urinario se denominan readymade, objeto encontrado, del francés objet trouvé, que no es más que el arte realizado a través del uso de objetos ya existentes, considerados no artísticos.

La importancia de esta obra radica en que con ella se inició una auténtica revolución en el mundo del arte, ya que introdujo el vanguardismo.

Demostró que cualquier objeto podía considerarse obra de arte, solo con que el artista lo quitara de su contexto original y lo llevara a una exposición en una galería o museo como es el caso del urinario.

Marcel Duchamp es considerado el artista más influyente del siglo XX, por tal razón él, Elsa von Freytag y el tema de la instalación artística, serán tratados en la sección Semana de El Nacional, para encender la chispa en los interesados y de esta forma motivadora llevarlos a buscar más sobre el fascinante mundo de la cultura.

CHRISTIAN OVIEDO
christianoviedo9@gmail.com