MADRID. Investigadores de varios países han descubierto 69 nuevas especies de hongos en la Tierra, que se suman a las 125.000 ya conocidas, aunque han calculado que éstas apenas suponen el diez por ciento de las que quedan por encontrar.  

En el estudio internacional, cuyas conclusiones se han publicado en la revista Persoonia, ha participado la científica española María Paz Martín, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el Real Jardín Botánico (RJB).  

La investigadora española ha contribuido con la descripción de tres nuevas especies de hongos- Calvatia baixaverdensis y Geastrum calycicoriaceum, halladas en Brasil; y Annulohypoxylon spougei, encontrada en madera de Tailandia.  

Las dos primeras especies son hongos gasteroides, cuyos cuerpos no se abren hasta que las esporas están maduras; la tercera lleva el nombre del matemático estadounidense John L. Spouge, por sus esfuerzos en implementar herramientas para el análisis de códigos de barras de ADN, según ha informado el Botánico.  

La importancia de las 69 nuevas especies radica en que la mayoría de ellas se han estudiado a partir de muestras de suelo, hojas de plantas, sedimentos marinos, aguas saladas y dulces, madera en descomposición, paredes de una destilería de alcohol, el interior de un molino de castañas, incluso en la propia piel humana.  

Esto demuestra la “gran diversidad de sustratos y ambientes en los que pueden desarrollarse los hongos”, ha manifestado la investigadora en una nota de prebsa.  

Y es que, estos hongos aparecen en territorios y climas tan diferentes como la Antártida, Argentina, Australia, Brasil, Croacia, Chile, Ecuador, España, Estados Unidos, Indonesia, República Checa, República de Corea, Rusia, Sudáfrica y Tailandia.  

De las casi 70 nuevas especies descritas en todo el mundo, en España se ha hallado la Cladophialophora cabanerensis, en raíces de brezales del Parque Nacional de Cabañeros (Ciudad Real), ha detallado la investigadora.  

El descubrimiento de estas nuevas especies se ha hecho en el marco del proyecto Fungal Planet, que tiene como objetivo principal proveer a la comunidad científica de un medio rápido y riguroso que acelere la publicación de las nuevas especies de hongos.