vientreEl Parlamento de Tailandia aprobó casi por unanimidad el primer borrador de una ley que prohibiría la posibilidad de un embarazo llevado a cabo por “madres con vientres de alquiler”.

Se trata de una decisión nacida en el caso del “pequeño Gammy”, un niño con síndrome de Down nacido de una madre de alquiler en Tailandia, en nombre de una pareja australiana, que está acusada de haber abandonado al niño una vez que supo de su enfermedad.

El Parlamento, según el periódico La Nación, aprobó ayer el proyecto de ley por 177 “sí” y solo dos votos en contra. La medida también prevé una pena de hasta diez años de prisión para quien la viole.

La práctica de “alquiler de vientres” fue ya teóricamente prohibida con fines comerciales en Tailandia, pero en los últimos años el país se ha convertido, todos modos, en destino de miles de parejas extranjeras que no pueden tener un hijo y contratan a mujeres para que den a luz, a partir de inseminaciones con espermas de los hombres de esos matrimonios.

Pocos días después del conocerse el caso del “pequeño Gammy”, de amplia repercusión internacional, las autoridades tailandesas también habían descubierto la existencia de 15 bebés traídos al mundo por una joven japonesa a través de “madres de alquiler” en Bangkok, para propósitos nunca esclarecidas.

Se cree que cientos de parejas extranjeras siguen preocupados por la suerte de los niños que ya están en el vientre de las madres de alquiler en Tailandia, en la incertidumbre de no poder salir del país con ellos una vez que lleguen al mundo.

Las autoridades, en tanto, se preguntan qué será de la suerte de esos niños, gestados para que un extranjero los críe en otro lugar del planeta.