El juez de Granada calificó de “degradantes y vejatorios” los abusos sexuales contra Daniel.
El principal encausado de los abusos sexuales, el padre Román, llevó a cabo prácticas “degradantes y vejatorias” contra Daniel, el joven que, animado por el papa Francisco, denunció los hechos, según se desprende del auto del juez Antonio Moreno.
En su denuncia, Daniel expuso haber sido objeto de “continuados o permanentes abusos y agresiones sexuales por parte de un grupo de sacerdotes”.
Los supuestos abusos se cometieron entre 2004 y 2007, cuando las víctimas tenían entre 14 y 17 años.
Tres sacerdotes y un profesor de religión fueron detenidos por estos hechos.
El padre Román, según el juez, lideraba un grupo formado por nueve sacerdotes diocesanos y dos seglares.
El juez expone en el auto que el padre Román utilizaba como técnicas de acercamiento la posibilidad de ver películas y quedarse a cenar y a dormir en algunos de los domicilios que fueron registrados por la policía.
En esas noches, el sacerdote “proponía ocupar su cama” a Daniel, habiendo otras camas libres.

