llevaVenezuela. Por la avenida Milán de Los Ruices Sur, donde se encuentra Servicentro Duncan, es difícil transitar. Dos largas filas, una de vehículos y otra de grúas, ocupan la mayor parte del lugar.

“Si no traigo el carro no me venden la batería. Tuve que contratar una grúa y pagar 1.200 bolívares para trasladarlo hasta aquí”, contó Johan Ricoberí, que acababa de retirar un Chery Arauca en La Carlota.

Fernando Romero refirió que tenía un mes buscando baterías para sus dos vehículos, sin éxito. “Compré una en 2.688 bolívares, después de 6 horas de cola, pero no me quisieron vender la otra que necesito para el carro de mi esposa. Tengo que traer el vehículo y, además, exigen que el certificado de circulación esté a mi nombre. Me tocará pagarla al triple del precio en la calle porque no tengo los papeles a mi nombre”, dijo.

Luis Serpa expresó que perdió 3.500 bolívares, que gana en una tarde de trabajo trasladando mercancía, por hacer la cola para comprar las dos baterías de 24 voltios que utiliza su camión. “Me registraron con mi número de cédula de identidad y la placa del camión, ahora no puedo comprar aquí otra batería hasta dentro de 9 meses, quedé bloqueado”.