Lanzamiento de la Alianza Revolucionaria Verde.Fue lanzada este domingo la nueva organización política Alianza Revolucionaria Verde, (ARV), que tiene entre sus propósitos  retomar el proyecto de nación de Los Trinitarios, y construir una patria libre, independiente, igualitaria, justa, soberana y feliz.

El lanzamiento de la organización fue realizado en un acto en el hotel Hispaniola, de la capital, donde su presidente, Juan María Castillo Rodríguez, cuestionó con términos duros a las fuerzas que, a su juicio, se han apoderado de las riquezas nacionales desde el derrocamiento del tirano Rafael Leonidas Trujillo Molina, en 1961.

Castillo Rodríguez mencionó uno por uno los males que mantienen en  la pobreza a la mayoría de la población dominicana y abordó la forma de afrontar esa situación al considerar que “no todo está perdido” y que “todavía hay esperanzas”.

“Nace hoy un movimiento político que lleva por nombre Alianza Revolucionaria Verde, el cual enmarca su accionar en la ética y la moral duartiana, en el humanismo cristiana y la caridad evangélica; en la solidaridad, la hermandad, la equidad y la justicia social”, entre otros.

Precisó que “nacemos en el peor momento de la crisis que ha sufrido la sociedad dominicana en toda su historia”.

Entre las variables de estas mencionó la crisis en la moral, la ética, la economía, la seguridad ciudadana, la credibilidad pública; el deterioro del sistema de partidos políticos y su falta de democracia interna.

También la crisis energética, en la educación, la salud pública, falta de agua potable, déficits habitacional, crisis alimentaria, desempleo, quiebra de bancos y crisis en el sistema judicial, entre otras muchas.

Argumentó que “la sociedad dominicana está cansada de las burlas, de las promesas incumplidas, de la demagogia, de la incapacidad para producir cambios favorables a las mayorías, de la corrupción, de la impunidad y de las mentiras de los políticos que nos venden un supuesto desarrollo económico mientras los índices de pobreza crecen”.

Denunció que quienes “gobiernan nuestra república privatizan el desarrollo económico en su beneficio personal y socializan la crisis en perjuicio de todo el pueblo”.

Advirtió que “hemos llegado al límite de nuestra capacidad de sufrimiento físico y moral; ya no aguantamos más latrocinio, impunidad y corrupción”.

Reclamó que “tenemos que ponerle fin al desorden en la administración del Estado”.

Resaltó, además, que “no tenemos que seguir soportando que cada cuatro años un grupo de mafiosos asalte la dirección del Estado y se hagan multimillonarios con el dinero del pueblo y que luego nombren jueces que le garanticen impunidad y anden por las calles exhibiendo sus bonanzas a costa de la miseria de todo un pueblo”.