HONDURAS. Veintiséis pandilleros se fugaron este viernes de un centro correccional de menores cerca de la capital hondureña tras enfrentarse a golpes con bandas rivales en el lugar, pero las autoridades los recapturaron a todos, informó una fuente de la policía.
“La situación se controló en menos de tres horas”, dijo en rueda de prensa el jefe policial, subcomisionado José Domínguez.
La huida de los menores se produjo luego que dos grupos rivales de pandilleros se liaran a golpes y quemaran los colchones de sus celdas, mientras otros aprovecharon para huir.
“A todos los prófugos los detuvimos cuando corrían a una carretera cercana con el fin de irse a la capital, donde están sus familias”, dijo Domínguez.
El Centro de Menores Renacer opera en Támara, a unos 20 kilómetros al norte de Tegucigalpa.
Allí se aloja temporalmente unos 100 menores involucrados en delitos para aguardar el fallo de los jueces en torno a sus casos.
Las fugas masivas de los jóvenes son frecuentes en Renacer porque la policía sólo vigila el perímetro de la institución, debido a que la ley les prohíbe el resguardo interno y el uso de armas. Para defenderse, los guardias usan sólo bastones de goma.
El pasado 13 de noviembre, otros 12 pandilleros del Barrio 18 de alta peligrosidad se escaparon de Renacer sin que fuesen recapturados.
Las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha surgieron en Honduras en 1986 y aterrorizan a la población por sus acciones violentas. Son sicarios al servicio de grupos de narcotraficantes y del crimen organizado.
Honduras es el país con la tasa de homicidios más alta del mundo, de 103,9 cada 100.000 habitantes según un informe de diciembre de la Organización Mundial de la Salud.

